https://www.linkedin.com/embed/feed/update/urn:li:share:7503127570163453954?collapsed=1

La balanza pregunta ¿qué pesa jurídicamente?.
La espada pregunta ¿qué debe hacerse?
Y, la venda, ¿a quién le afecta?, y la respuesta es a todos por igual.
La diosa Iustitia se representó originariamente con la balanza y la espsada, no con la venda en los ojos.
Una de las primeras representaciones conocidas de una Justicia con los ojos cubiertos aparece en 1494, en una xilografía relacionada con La nave de los necios (Das Narrenschiff) de Sebastian Brant. En ella, la ceguera tenía inicialmente un significado negativo o satírico: una Justicia que no puede ver correctamente y, por tanto, puede equivocarse al juzgar.
Un símbolo que comenzó como una crítica terminó convirtiéndose en uno de los mayores elogios de la justicia.
Y esto tiene bastante interés jurídico: la venda no significa que la Justicia no vea la realidad, sino que no debe ver aquello que es jurídicamente irrelevante: riqueza, poder, apellido, nacionalidad, sexo o posición social.
